Después de la Tempestad, viene La Calma.

Las crisis pueden ser nuestras aliadas aun, cuando nos hagan sufrir…  porque, siempre representan la oportunidad de tomar conciencia de la vida que llevamos, y nos llevan a reflexionar acerca de los cambios que pudiéramos hacer para mejorar nuestra vida.

Es muy importante atrevernos a enfrentarlas en lugar de evadirlas, pensando que se resolverán por si solas…  porque en ese caso, lo que pasará será que se agravarán y terminarán haciéndonos pasar un mal rato.Los cambios no esperados, como: la pérdida del trabajo, una ruptura sentimental… pueden convertirse en una tormenta que nos ponga a la deriva, y que nos lleve a cuestionar nuestras creencias, nuestros valores y hasta la presencia de la Divinidad en nuestra vida, considerando injusto e inexplicable, todo lo que nos sucede.

Fácilmente caemos en la negación, repitiéndonos en voz alta o mentalmente: “esto no puede ser”, “es imposible que me este pasando a mi” alargando el tiempo de crisis, de confusión y dolor en el que nos sentimos inmersos.

Después generalmente, entramos a pensar en todo lo que pudimos haber hecho para evitarlo y pensamos: “si hubiese tomado otra decisión”, “si hubiese aceptado esa otra oferta”…  como si de esta forma pudiéramos borrar lo sucedido.  Y mientras tanto, sufrimos sin hacer algo concreto para resolverlo.

Los chinos escriben la palabra crisis, con dos caracteres: Uno significa peligro, y el otro, oportunidad.

Hay personas que se fortalecen en las crisis mientras que otras, se debilitan, hasta llegar a considerar que son situaciones, imposibles de superar. No te decaigas, recuerda que todo pasa, y que aun cuando tu panorama este gris y nublado, en cualquier momento si estas atento y te mantienes calmado y optimista, verás salir el sol de nuevo.

Recordemos las palabras de san Francisco de Asís: “Que Dios me conceda serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, valentía para cambiar lo que sí puedo y sabiduría para ver la diferencia”

Claves para superar las crisis:

1-        ACEPTA LA REALIDAD.

Mientras mas rápidamente aceptes lo que no puedes cambiar, mas fácilmente podrás ponerte en acción para resolverla y superarla.

2-        NO REPRIMAS TUS EMOCIONES.

Expresar nuestros sentimientos con libertad, nos ayuda a liberar la frustración, el dolor o la ira que podamos sentir, en lugar de que se vayan contra nosotros. Recupera el control de tu vida emocional. Reúne todas tus herramientas esenciales para hacerle frente a la crisis, con fortaleza, valor y optimismo.

3-        BUSCA EL ELEMENTO POSITIVO.

En cada situación difícil, siempre existen elementos positivos que nos permiten aprender, reflexionar y renovar el ánimo para afrontar el problema y salir airosos de él.

4-        APÓYATE EN LA EXPERIENCIA DE OTROS.

Busca el apoyo de una persona que haya superado exitosamente una vivencia similar a la tuya, o la orientación de un profesional que pueda darte las herramientas o la guía que necesitas para salir adelante.

5-        TOMA LA INICIATIVA.

En lugar de quedarte estancado, paralizado por el miedo que te produce la situación, asume el reto de afrontarla y encontrar las herramientas necesarias para superarla con valor, confianza y creatividad.

Loading...

Comentarios